¿Sabes qué es una vereda? Se trata de un camino o sendero estrecho, que se ha formado habitualmente por el tránsito de personas y ganado a lo largo del tiempo.
En este caso, lo particular de esta vereda en la que te encuentras es la presencia de grandes robles.
El roble
Su nombre científico es Quercus pubescens, conocido también como Quercus humilis.
Quercus era el nombre que los romanos daban a los robles y a su madera, y con el tiempo se utilizó también para todos los árboles que producen bellotas. La palabra tiene un origen celta y significa «árbol hermoso».
El término pubescens hace referencia a la fina capa de pelillos que presenta. Esta característica se observa especialmente en las ramas jóvenes, y, sobre todo, en las hojas recién brotadas. Esta textura aterciopelada en las partes nuevas del árbol es precisamente lo que da origen a su nombre.
Es un árbol de hoja caduca, que suele alcanzar un tamaño medio entre los 10 y los 15 metros de altura. En ocasiones, también podemos encontrarlo como arbusto. Si se presentan unas condiciones adecuadas de suelo y clima, algunos ejemplares pueden llegar incluso hasta los 20 metros.
Su copa es amplia e irregular, con ramas retorcidas, y un tronco de corteza pardo-grisácea.
Las flores masculinas del roble pubescente aparecen en primavera, agrupadas en largos y colgantes amentos, que son como racimos o espigas de pequeñas flores muy apretadas.
Las flores femeninas, una vez fecundadas, dan lugar al fruto del roble: la bellota. Estas bellotas tienen forma ovalada. Son de un color marrón claro cuando maduran en otoño, y están unidas a la rama por un pedúnculo o rabillo corto, de 1 cm de largo, que está cubierto de una fina pelusa.
Tras disfrutar de esta vereda llegarás a una construcción y de nuevo a la carretera desde la que habíamos partido, y que supone el final de este recorrido.
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