Un poste situado junto a la pista forestal indica que debemos abandonar la pista, señalando el punto donde comienza el Sendero de los Quejigos Centenarios. Este recorrido circular de una hora y media te llevará hasta 26 árboles realmente impresionantes. Junto a él, un panel informativo explica el trazado del sendero y muestra el valor natural y el interés de este espacio.
Para facilitar la orientación, todos los quejigos centenarios están numerados del 1 al 26 mediante carteles de madera. Puedes descargar este plano, que indica el recorrido a realizar y la situación exacta de cada quejigo.
Después de visitar los primeros 20 quejigos, el sendero cruza la pista forestal que nos traía desde Las Bellostas, y que llega hasta San Hipólito. En ese punto se realiza un pequeño bucle que permite descubrir 4 quejigos más, antes de volver de nuevo a la pista y continuar ya de regreso en dirección a Las Bellostas. En este último tramo, podrás observar 2 quejigos más, de grandes dimensiones, situados a la izquierda del camino.
Sobre el quejigo
Estos quejigos pertenecen a la especie Quercus pubescens, conocida como roble pubescente o también como Quercus humilis.
Quercus era el nombre empleado por los romanos para denominar a los robles y a su madera. Esta palabra tiene un origen celta y significa «árbol hermoso». Por otro lado, el término pubescens hace referencia a la suave capa de pelos cortos que cubre sus ramas, yemas y hojas jóvenes.
Este árbol puede alcanzar hasta 25 metros de altura. Tiene una copa amplia e irregular, con ramas algo retorcidas y una corteza de tono pardo grisáceo.
Es propio de climas secos y cálidos, habitualmente entre los 500 y los 1.500 metros de altitud. En muchas ocasiones no es fácil distinguirlos de otras variedades de quercus, ya que pueden presentarse especies híbridas con otros robles y quejigos, dando lugar a ejemplares intermedios cuya identificación exacta puede resultar bastante compleja.
Al igual que la encina y otras variedades de roble, su madera es muy valorada como leña o para hacer carbón vegetal.
Gracias a su robusto sistema de raíces, desempeña un papel importante en la formación y estabilización del suelo, siendo además una eficaz barrera natural contra la erosión. Por este motivo, se considera una especie muy valiosa en zonas de montes y laderas.
Antes de iniciar el recorrido, debes saber que el sendero está señalizado mediante postes indicativos de madera y flechas que indican la dirección que se debe tomar en cada momento. En ellos hay dos líneas de color verde, una clara y otra oscura.
Aunque el sendero se restaura y adecúa con cierta frecuencia, el crecimiento de la vegetación y el paso del tiempo pueden hacer que su trazado sea menos reconocible. Por esta razón, es importante seguir estas balizas de madera con marcas de colores en verde y las pequeñas flechas que indican la dirección correcta.
También es interesante estar atentos, tomar referencias de los puntos por los que se va pasando y observar el entorno de busca de estas indicaciones.
Tu pregunta
¿Cuántos quejigos están marcados dentro de este Sendero de los Quejigos Centenarios?
Tu mapa
Casi lo consigues
¡Prueba otra vez!
¡Genial!
Anota la letra Q en la casilla 1
¡Oh, no!
Inténtalo de nuevo

