Los protectores del bosque

Etapa 8

Inicio del Sendero de los Quejigos Centenarios
Inicio del Sendero de los Quejigos Centenarios

Un poste situado junto a la pista forestal indica que debemos abandonar la pista, señalando el punto donde comienza el Sendero de los Quejigos Centenarios. Este recorrido circular de una hora y media te llevará hasta 26 árboles realmente impresionantes. Junto a él, un panel informativo explica el trazado del sendero y muestra el valor natural y el interés de este espacio.

Para facilitar la orientación, todos los quejigos centenarios están numerados del 1 al 26 mediante carteles de madera. Puedes descargar este plano, que indica el recorrido a realizar y la situación exacta de cada quejigo.

Después de visitar los primeros 20 quejigos, el sendero cruza la pista forestal que nos traía desde Las Bellostas, y que llega hasta San Hipólito. En ese punto se realiza un pequeño bucle que permite descubrir 4 quejigos más, antes de volver de nuevo a la pista y continuar ya de regreso en dirección a Las Bellostas. En este último tramo, podrás observar 2 quejigos más, de grandes dimensiones, situados a la izquierda del camino.

Sobre el quejigo

Estos quejigos pertenecen a la especie Quercus pubescens, conocida como roble pubescente o también como Quercus humilis.

Quercus era el nombre empleado por los romanos para denominar a los robles y a su madera. Esta palabra tiene un origen celta y significa «árbol hermoso». Por otro lado, el término pubescens hace referencia a la suave capa de pelos cortos que cubre sus ramas, yemas y hojas jóvenes.

Este árbol puede alcanzar hasta 25 metros de altura. Tiene una copa amplia e irregular, con ramas algo retorcidas y una corteza de tono pardo grisáceo.

Es propio de climas secos y cálidos, habitualmente entre los 500 y los 1.500 metros de altitud. En muchas ocasiones no es fácil distinguirlos de otras variedades de quercus, ya que pueden presentarse especies híbridas con otros robles y quejigos, dando lugar a ejemplares intermedios cuya identificación exacta puede resultar bastante compleja.

Al igual que la encina y otras variedades de roble, su madera es muy valorada como leña o para hacer carbón vegetal.

Gracias a su robusto sistema de raíces, desempeña un papel importante en la formación y estabilización del suelo, siendo además una eficaz barrera natural contra la erosión. Por este motivo, se considera una especie muy valiosa en zonas de montes y laderas.

Antes de iniciar el recorrido, debes saber que el sendero está señalizado mediante postes indicativos de madera y flechas que indican la dirección que se debe tomar en cada momento. En ellos hay dos líneas de color verde, una clara y otra oscura.

Aunque el sendero se restaura y adecúa con cierta frecuencia, el crecimiento de la vegetación y el paso del tiempo pueden hacer que su trazado sea menos reconocible. Por esta razón, es importante seguir estas balizas de madera con marcas de colores en verde y las pequeñas flechas que indican la dirección correcta.

También es interesante estar atentos, tomar referencias de los puntos por los que se va pasando y observar el entorno de busca de estas indicaciones.

Tu pregunta

¿Cuántos quejigos están marcados dentro de este Sendero de los Quejigos Centenarios?

20
26
32

Tu mapa